Eliane Da Costa - Acompañante

“Hay que tener empatía y ponerse siempre en el lugar de la persona y sus familiares. El rol del acompañante es muy importante dando apoyo y asistencia. Nunca hay que olvidar que estamos a su servicio”.

Eliane Da Costa - Acompañante

Miembro del equipo profesional de FAMILIA

Eliane Da Costa tiene 51 años y es una profesional de la salud especializada en el cuidado de personas mayores. Estudió en Uruguay y en España. En el año 2003 se radicó en Valencia durante un año y después en Palma de Mallorca, donde estudió Atención socio-sanitaria en instituciones para la dependencia, dictado por la Cruz Roja Internacional.

Eliane fue capacitada especialmente para tratar personas con Alzheimer, Parkinson y demencia senil. Siete años después de emigrar, regresó al país para cuidar a sus propios padres e ingresó al equipo profesional de FAMILIA Acompañantes. Desde entonces acumuló una gran cantidad de experiencias. "Siempre es positivo porque conoces pila de gente. Además la capacitación en talleres es permanente; somos un equipo junto a los médicos y enfermeros, donde lo más importante es el paciente y eso nunca hay que olvidarlo. Estamos a su servicio".

"En el caso de los acompañantes", agrega, "creo que nuestro rol es fundamental porque somos apoyo de todos pero, en especial de los familiares. Hay que tener empatía y ponerse siempre en el lugar de la persona y de la familia".

Eliane recuerda de una vez en la que estuvo al cuidado de una señora muy mayor en su etapa terminal: "estaba muy sola porque su hermana no podía venir a verla. Entonces le ofrecí a ese familiar que me llamara y yo le puse el celular en el oído para que pudiera escuchar su voz. ¡La señora reaccionó! Fue un momento muy emocionante para ambas. Poco tiempo su desenlace fue inevitable, pero es como si hubiera estado esperando a despedirse antes de partir..."

 

Conocimientos y destrezas especiales


Cuidar a personas mayores requiere de conocimientos y destrezas especiales porque según avanza la edad es mayor el grado de dependencia. La ayuda va dirigida a que el paciente esté lo más cómodo posible mientras, lentamente, se construyen nuevas formas de relación y comunicación.

Eliane recuerda su experiencia en la atención de una persona, en particular, con Alzhéimer.  "Todos los días, sin faltar a ninguno, le contaba cómo se llamaba, cuántos hijos tenía, el nombre de su esposa... Él no hablaba mucho pero con la mirada me lo decía todo. La conexión estaba y eso fue muy importante porque lo hizo sentir seguro y acompañado".