Elza Francisca Schuett Mattos (78)

Celeridad, respeto y profesionalismo son algunas de las virtudes que Elza percibió en las dos oportunidades que requirió del servicio de acompañantes. “En ningún momento fui desatendida y nunca me sentí mal o incómoda”.

Elza Francisca Schuett Mattos (78)

Socia de FAMILIA Acompañantes y de la Asociación Española

Elza Francisca Schuett Mattos tiene experiencia en manejo de personal. Trabajó en ventas durante muchos años en una empresa multinacional y después de jubilarse, se dedicó honorariamente a promover y defender los derechos humanos del adulto mayor. "...Así que soy bastante inspectora", dice. Es además madre de cuatro hijos, hoy ya mayores y al frente de sus propias responsabilidades.

Elza estuvo hospitalizada recientemente en dos oportunidades por un problema respiratorio, y en ambos casos se conectó con FAMILIA Acompañantes: "Ya en la primera quedé encantada y por eso mandé una carta de felicitación. En la siguiente oportunidad, que duró doce días,  ratifiqué lo que había dicho antes".

El primer hecho positivo es la rapidez: "Es una ventaja tremenda tener enseguida a la persona que necesitas porque no siempre el familiar se puede quedar. Por lo general, uno está con sus seres queridos en la emergencia, un rato, pero luego es complicado porque no pueden faltar al trabajo, tienen diferentes horarios y obligaciones". Es el caso de Elza, quien  tiene 4 hijos ya mayores que trabajan en distintos lugares, algunos muy lejos.

Lo segundo es el respeto hacia el socio: "en mi experiencia la acompañante que empezó, se quedó después todo el tiempo (salvo en su día libre). Esa es una ventaja enorme porque no tenés que estar -cada vez- preguntando y respondiendo de cero".

A nivel humano Elza siente que todo fue muy bueno. "Yo trabajé con personal y los felicito por la selección que hicieron. En mis experiencias anteriores (con otra compañía) debo haber tenido -y no exagero- unos 20 acompañantes más o menos. En este caso no tengo queja ninguna, no hubo ninguna persona que me haya atendido mal o me haya hecho pasar un momento desagradable. Nunca fui desatendida y yo no soy una persona de estar ponderando porque sí".

Otro detalle que percibió es una buena sintonía entre las acompañantes y el personal sanatorial: "Son cosas que a primera vista uno no valora pero que son muy importantes. Realmente estoy encantada y si tengo que decirle a una amiga, le recomendaría que se haga socia de FAMILIA".