Nattiuska Sciarrino – Acompañante

Es médica de profesión y mientras revalida su título universitario, integra el equipo profesional de FAMILIA Acompañantes. "Creo que tengo mucha suerte porque puedo trabajar en el área de la salud, que es lo mío".

Nattiuska Sciarrino – Acompañante

Miembro del equipo profesional de FAMILIA

Cuando Nattiuska Sciarrino llegó por primera vez a Montevideo era otoño. "Recuerdo que ese día estaba lloviendo demasiado y no me gustó nada. Todo era gris, los árboles se movían y las hojas estaban en el piso". Fue muy fuerte el contraste con la ciudad venezolana donde nació y creció bajo un verano permanente y la presencia protagónica del mar, al que recuerda como azul, templado y cristalino.

Ese día le confesó a su pareja que le iba a ser difícil poder acostumbrarse, pero con el tiempo todo cambió. "Cuando llegó la primavera la ciudad nos encantó y ya en el verano nos sentimos como en casa".

Nattiuska tiene 26 años, es médica y mientras lleva adelante los trámites legales para revalidar su título universitario, integra el equipo profesional de FAMILIA Acompañantes. "Me gradué en el 2015 y todo el año siguiente hice la residencia ambulatoria en una zona rural. En el 2017 iba a empezar mi posgrado (quería hacer Cirugía), pero opté por migrar". La familia de su pareja ya se encontraba instalada en Uruguay hacía tiempo, de manera que el destino siempre estuvo claro y las referencias eran excelentes.

"Creo que tengo mucha suerte porque puedo trabajar en el área de la salud, que es lo mío". Nattiuska fue capacitada específicamente en el rol de cuidadora: "En Venezuela no existe el servicio de acompañantes así que esta fue una experiencia totalmente nueva para mí".

"El primer contacto que tuve fue con una señora muy amorosa totalmente independiente en sus cuidados cotidianos, pero la siguiente vez estuve con una paciente que necesitaba un poco de ayuda". Divertida, Nattiuska recuerda que aprendió con ella palabras muy básicas pero hasta ese momento le eran desconocidas: "Cuando me pidió que le alcanzara el 'salto de cama´ yo no entendía qué era hasta que supe que se trataba de una 'bata´. Es un error pensar que porque soy médica de profesión estoy capacitada para ser acompañante.  En este trabajo se requieren de aptitudes especiales muy específicas y, sobre todo, de una fuerte vocación de servicio".