Consejos para mejorar nuestra alimentación

¿La palta engorda? ¿Cuál es el aceite ideal?  Tomemos nota de estos consejos de María Gracia Sosa (ganadora de la 2ª edición de Master Chef Uruguay y médica de la Asociación Española) y Rodrigo Reyes (chef y nutricionista de la Asociación Española).

Consejos para mejorar nuestra alimentación

¿Cuál es el aceite más saludable?

 

Según la Dra. María Gracia Sosa el ideal es el aceite de oliva extra virgen, rico en Omega 3.

Es el pilar de la cocina mediterránea y no sólo destaca por sus cualidades organolépticas, sino que, además, tiene numerosas ventajas para nuestra salud: previene las enfermedades cardiovasculares, favorece la función digestiva, ayuda a combatir el estreñimiento, contribuye a una correcta mineralización de los huesos y aumenta la longevidad, al reducir las muertes por enfermedades cardiovasculares y cáncer.

 

¿Pan blanco o integral?

 

Siempre es mejor el integral, según el Lic. Rodrigo Reyes.

El pan integral está elaborado con cereales integrales, no refinados, esto quiere decir que conservan la capa externa del grano y el salvado, ricos en fibra y ácidos grasos esenciales. En cambio, las harinas y cereales blancos pierden en el proceso de refinado vitaminas, minerales, proteínas, grasas y fibra.

 

¿La palta engorda?

 

La palta es un excelente alimento, muy recomendado para todos los segmentos de la población: niños, jóvenes, adultos, deportistas, mujeres embarazadas, madres lactantes y personas mayores.

No contiene colesterol y por el contrario, la ingestión regular de palta favorece el balance positivo entre el llamado "colesterol bueno" (HDL) y el llamado "colesterol malo" (LDL). Además, posee un alto contenido de potasio, hierro, calcio y bajo contenido de sodio.

Contiene todas las vitaminas liposolubles en cantidades muy significativas respecto de los requerimientos diarios de las mismas, lo que la transforma en un alimento de altísimo valor biológico.

 

¿Cómo consumir las semillas?

 

Las semillas tienen una sustancia llamada ácido fítico, el cual evita que germinen de manera prematura. Esta sustancia mantiene muchas de sus encimas y otros elementos bio-activos "dormidos".

Cuando consumimos semillas sin activar, el cuerpo no puede aprovechar todos sus elementos saludables de la misma manera. Incluso, le cuesta más trabajo la digestión debido a ese ácido. Así que para sacar el máximo provecho de las semillas, es necesario activarlas.

¿Cómo? Poniéndolas en remojo horas antes (chía, lino, etc.) o tostándolas, como es el caso del sésamo, al que es preferible activarlo tostándolo levemente sin parar de remover durante 5 minutos, para que no se deterioren sus ácidos grasos. No conviene dejarlo quieto en el horno, o que se dore, solo un pequeño toque en el wok o la sartén, antes de agregar el resto de los alimentos.